La sociedad de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (T.I.C.) ha traido consigo numerosos cambios en muchos aspectos. El ocio, el comercio, la publicidad, la educación, etc., encuentran en las T.I.C. un entorno relativamente nuevo en el que pueden poner en marcha formas y estrategias diferentes a la usadas tradicionalmente para llamar la atención y atraer a nuevos "clientes".
En el terreno educativo no es diferente. Una de las principales ventajas de la teleformación a través de Internet es la democratización de la enseñanza. Gracias a ella un mayor número de personas puede acceder a la formación, puesto que desaparecen las barreras espacio-temporales. No hay límites para la comunicación, el intercambio de ideas y experiencias, el acceso a un gran número de información, etc. De esta forma, personas que antes tenían dificultades para estar en contacto continuo con los procesos de formación, por problemas de desplazamiento al centro donde se imparten los cursos, por escasez de tiempo, por incapacidad física para asistir a clase, por vivir en pequeñas aldeas poco comunicadas con el exterior, etc. tienen ahora todo un abanico de posibilidades puestas a su disposición para una continua formación.
Así el usuario tiene en su poder la elección del curso le interesa realizar sin tener que pensar en problemas de desplazamiento a un determinado lugar físico (que a veces puede estar a cientos de kilómetros de nuestra casa), sin problemas de tiempo ni de horarios ya que Internet está disponible las 24 horas del día los 7 días de la semana, puesto que lo puede realizar en casa o en el lugar de trabajo a la hora que le interese, en los huecos que tenga libre, etc. De esta manera, se puede aprovechar mucho mejor el tiempo libre y el tiempo dedicado a la formación.
Día a día crece el número de ofertas formativas a través de Internet, y es que toda la sociedad es consciente de las ventajas que esta modalidad de formación incorpora, de tal manera que podemos encontrar toda una gama de cursos que van desde temas específicos en determinadas materias y disciplinas hasta cursos de idiomas, etc.
En el terreno educativo no es diferente. Una de las principales ventajas de la teleformación a través de Internet es la democratización de la enseñanza. Gracias a ella un mayor número de personas puede acceder a la formación, puesto que desaparecen las barreras espacio-temporales. No hay límites para la comunicación, el intercambio de ideas y experiencias, el acceso a un gran número de información, etc. De esta forma, personas que antes tenían dificultades para estar en contacto continuo con los procesos de formación, por problemas de desplazamiento al centro donde se imparten los cursos, por escasez de tiempo, por incapacidad física para asistir a clase, por vivir en pequeñas aldeas poco comunicadas con el exterior, etc. tienen ahora todo un abanico de posibilidades puestas a su disposición para una continua formación.
Así el usuario tiene en su poder la elección del curso le interesa realizar sin tener que pensar en problemas de desplazamiento a un determinado lugar físico (que a veces puede estar a cientos de kilómetros de nuestra casa), sin problemas de tiempo ni de horarios ya que Internet está disponible las 24 horas del día los 7 días de la semana, puesto que lo puede realizar en casa o en el lugar de trabajo a la hora que le interese, en los huecos que tenga libre, etc. De esta manera, se puede aprovechar mucho mejor el tiempo libre y el tiempo dedicado a la formación.
Día a día crece el número de ofertas formativas a través de Internet, y es que toda la sociedad es consciente de las ventajas que esta modalidad de formación incorpora, de tal manera que podemos encontrar toda una gama de cursos que van desde temas específicos en determinadas materias y disciplinas hasta cursos de idiomas, etc.